En las Calles de Sevilla

En los últimos tres años he pasado muchas mañanas recorriendo las calles céntricas de esta ciudad hermosa y acogedora. Al paso, casi sin detenerme, he ido retratando, una veces con su consentimiento, y otras, disimuladamente, a quienes despertaban mi curiosidad o una cierta atracción, ya fuera un mendigo, un pintor, un torero o el mismísimo papa del Palmar Pedro III.