Diego Castilla, chatarrero

Quién es quién

Entre septiembre de 2018 y junio de 2019, con la ayuda de un cuaderno de notas, un teléfono móvil y una cámara, conseguí retratar, en el mismo lugar y con encuadres y ajustes similares, a unos doscientos vecinos de Morón de la Frontera, ciudad donde nací y donde resido.

Para la selección me libré de cualquier criterio que supusiese elegir a las personas por su apariencia física o fotogenia, ya que quienes aquí aparecen fueron llamados por el oficio que desempeñan o desempeñaron en algún momento de su vida. No obstante, he quedado plenamente satisfecho con la belleza promedio que emana de esta especie de directorio ilustrado de oficios y profesiones.

No puse ningún interés en captar el alma o el carácter profundo de las personas retratadas. Estos retratos están concebidos y realizados como mera fotografía de identificación –fotografías para diplomas, pasaportes, documentos de identidad, etc.– cuya función es casi puramente registral. Si, como espero, permanecen en el tiempo, lo harán por su carácter documental, no por su valor artístico.